miércoles, 1 de julio de 2009

Alcantarillas


En Japon se lo curran hasta en las alcantarillas. Cada ciudad tiene su propio dibujito. 
Lo que se ve a la izquierda en la primera foto es otra peculiaridad japonesa, pero de las que deberiamos importar. Todas las aceras tienen esta franja amarilla con relieve para los ciegos. 

En el medico


No todo fue bueno el dia del Kibiji district... Si, conseguimos nuestro objetivo de llegar a Saijo Inari, pero sufrimos un accidente en el intento. El viento era tan fuerte cuando volviamos que Rocio se cayo de la bici y sufrio una lesion en la rodilla que nos hizo vivir una experiencia nueva: ir al medico en Japon. Como no, cuando entras al hospital tienes que quitarte los zapatos, guardarlos en las taquillas correspondientes y ponerte unas zapatillas que te dan. 
Suerte que ibamos con Hiro sensei porque, por supuesto, no hablaban ingles. 
Pero al final todo salio bien.

"age" "terehon"

Un dia muy raro (de esos que no son tan raros en Japon) salimos a dar un paseo antes de cenar para intentar asimilar todo lo que nos habia pasado pero en lugar de encontrar una explicacion a este pais, nos sorprendio aun mas, si cabe.
Ibamos tan tranquilas por la calle cuando un chico nos dio por la espalda y al darnos la vuelta nos dijo: "age", sorprendidas le dijimos nuestra edad a lo que el contesto: "terehon" (telefono) y cuando le dijimos que no teniamos telefono en Japon, con las mismas se dio la vuelta y se fue. Como os quedais?? Cosas que solo pasan en este pais...

karate


Hiro sensei nos invito a una de sus clases de Karate. Nos pregunto si queríamos probar pero con tanto cinturon negro nos dio miedo XD 

Te quiero, me gustas, vamos

Como podeis ver hemos tenido una segunda visita desde Espana. Alejandro y Lorena no perdieron la oportunidad de visitarnos, lo cual les agradecemos enormemente ya que nos trajeron muchas cosas imprescindibles para sobrevivir! jeje. Y, por suerte para ellos, vivieron una de las semanas mas ajetreadas desde que llegamos. 
La primera noche, cuando salimos a cenar por los alrededores de la universidad intentamos entrar en un restaurante pero estaba lleno y mientras decidiamos que hacer en la puerta, salio un chico y nos pregunto si queriamos ir a beber con el. Aunque no entraba en nuestros planes, como no sabiamos como decirle que no... pobre... tuvimos que decir que si [somos debiles ;) ] y nos fuimos con el y su amigo (los 2 chicos de la izquierda) a un izakaya, donde habian quedado con su profesor de economia (el hombre de la derecha), el cual llevaba ya unos cuantos wiskys en el cuerpo cuando llegamos. Este hombre llamo a 2 alumnos suyos de master (el hombre extrano del medio y otra mujer) y asi pasamos la noche. 
Los chicos habian estudiado algo de espanol aunque lo unico que sabian eran estas 3 frases: "te quiero", "me gustas" y "vamos". Y esta frase marco la noche.

Dar el cante tiene sus ventajas

Ser 3 españolas e ir siempre juntas tiene sus ventajas y lo pudimos comprobar en Kurashiki. Haciendo compras nos dejamos la guia de Japon en una tienda y no nos dimos cuenta hasta que 2 horas despues entramos en esta tienda. La amable señora del centro empezo a hablarnos, pero solo podiamos entender "guide" y "lost". No sabiamos que nos quería decir, pensabamos que era que si estabamos perdidas nos buscaba un guia o algo así, pero de repente a Angie se le ilumino la mente y se dio cuenta de que no llevaba la guia en la mano. Cuando le dijimos que si, que nos faltaba una guia, la señora llamo por telefono y la de la derecha vino corriendo desde la tienda donde la habiamos perdido hasta esta. Un ejemplo más de la amabilidad japonesa. 

Prueba superada






A la tercera va la vencida!!! Tras mucho sufrimiento por fin conseguimos llegar a la tori gigante. No podiamos irnos de Japon sin superar los 20 km del Kibiji district, era nuestro objetivo, y lo logramos!! La ida fue facil pero a la vuelta Japon se volvio en nuestra contra, una vez mas, y tuvimos que luchar contra el viento que iba en direccion contraria a nosotras y no nos dejaba avanzar.